Los 10 mandamientos para sobrevivir a la Navidad (Segunda Parte)

6. Operación polvorón.

Y no hablo de intentar calzarte  al pibón que se ha mudado en frente antes de que acabe el año. Hablo de polvorones, turrones, mazapanes,  roscones, y dulces varios.

La navidad es una época de excesos, que al final se pagan. Hay días que es inevitable pasarse (como Nochebuena y Nochevieja), pero otros muchos no. Intenta compensar los días de excesos, con otros un poco mas depurativos. La tentación cuanto más lejos mejor. Intenta que en tu casa haya solamente comida sana, que los dulces ya te los meterán por las orejas en cuanto salgas por la puerta.

dulces de navidad

7. Propósitos y despropósitos navideños.

Es inevitable que cada vez que termine el año, hagamos recuento de lo que pensábamos conseguir ese año, de lo que en realidad hemos hecho, de las metas que pensábamos haber alcanzado a estas alturas de la vida y que todavía no hemos conseguido…

Asúmelo, si llevas diez años diciendo que tienes que adelgazar cinco kilos, y no has conseguido hacerlo… no vas a conseguirlo en tres semanas que quedan para Nochevieja. Así que no te fustigues. Que para eso ya está la familia.

8. Lo bueno, si es breve, dos veces bueno.

La familia es lo más importante, pero también es el principal foco de conflictos durante las fechas navideñas. Porque si ya no es fácil entendernos cada uno con la nuestra, en navidades encima se mezclan las familias políticas, lo que la probabilidad de encontronazos es mucho mayor.

Mis consejos son:

  • Pasa tiempo con tu familia, pero no más de lo estrictamente necesario. Da igual los años que tengas, tu madre siempre será tu madre, y se pasará el día diciéndote que te abrigues bien, que termines todo lo que hay en el plato, que te acuestes a dormir más pronto, etc. Por lo que volver una semana entera casa de tus padres, seguramente termine en una pelea digna de la época de instituto.
  • Ármate de paciencia. Busca alguna película en la que  el protagonista, solo en la vida, acabe encontrando una familia, que sea lo bastante conmovedora para que te ablande el corazón lo suficiente como para aguantar toda la cena sin  entrar al trapo a los ataques de tu tía sobre cuándo te vas a centrar en la vida de una vez.

navidad en familia

9. Allí donde fueres, haz lo que vieres

Si te toca pasar alguna fiesta en casa de tu familia política, recuerda que cada familia tiene unas costumbres y unas tradiciones diferentes, y no entres en juzgarlas o en intentar cambiarlas.

Si se te hace especialmente duro, finge un resfriado o una resaca espantosa que te exima de tener que cumplir la etiqueta rigurosamente y poder estar un poco más apartado durante la cena, y retirarte a dormir pronto.

Si hay algún familiar especialmente molesto que te saque de tus casillas, lo mejor es asegurarte de haber salido de fiesta el día antes y gritar hasta quedarte afónico. En boca cerrada no entran moscas.

10. Intenta evitar situaciones que terminen en pelea

Intenta que en la cena no salgan temas de conversación que puedan ser conflictivos: política, herencias…

Y nunca, repito nunca, bajo ningún concepto… permitas  que alguien saque un parchís.

Por Treintay.com

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