9 consejos (más uno) para evitar el síndrome post-vacacional.

Se calcula que una tercera parte de los trabajadores sufre síndrome post-vacacional al reincorporarse a su trabajo después de sus vacaciones de verano. Y es que, volver a la rutina laboral después de haber disfrutado de varias semanas de esparcimiento, suele resultar un poco deprimente. Así que vamos a ver algunos consejos que pueden ayudarnos a sobrellevarlo.

Antes de reincorporarte:

1 – Vuelve un par de días antes para aclimatarte. Todos queremos exprimir al máximo de las vacaciones y por eso intentamos apurar hasta el último día, pero esto es contraproducente porque el primer día de trabajo estarás cansado del viaje, con mentalidad todavía de vacaciones, la maleta sin deshacer, etc. Es mejor volver un par de días antes para irte acostumbrando de nuevo a la rutina antes de reincorporarte al trabajo

síndrome post vacacional

2 – Levántate más pronto para ir acostumbrándote al horario. Es una faena, lo sé. Pero créeme, es peor que llegue el primer día y levantarte para ir a trabajar muerto de sueño.

3 – Disfruta de la vuelta a casa. Por mucho que te guste estar de vacaciones seguro que en algún momento has empezado a sentir ganas de volver a casa y recuperar algunas de tus rutinas cotidianas, así que no te tomes la vuelta como un castigo. Disfruta de tu casa, haz cosas que te gusten y si puede ser que sean también cosas productivas: deshaz la maleta, limpia, haz la compra, cocina… Así, los primeros días de trabajo te ahorrarás esas tareas y podrás dedicarte a otras cosas más placenteras para compensar el trauma que supone la vuelta al curro.

Chica bailando en casa

4 – Piensa en lo positivo. Seguro que hay algo que te gusta de tu trabajo: tomar café con los compañeros y echaros unas risas, el nuevo/a chico/a de recursos humanos, o librarte por unas horas de tus hijos (que los quieres mucho pero te ponen la cabeza como un bombo). ¡Algo positivo tiene que haber! Búscalo y céntrate en eso. Si no lo encuentras, siento decirte que no tienes síndrome post-vacacional, lo que te pasa es que odias tu trabajo. Quizá sería mejor que dejaras de leer y te pusieras a buscar uno nuevo. 😜

Una vez que te has reincorporado:

4 – Relativiza. Seguro que a la vuelta de vacaciones hay un montón de trabajo acumulado, doscientos emails sin abrir y antes de sentarte ya te están agobiando con un montón de cosas que tienes que hacer YA porque van con retraso. Intenta priorizar pero no te desbordes. Piensa que si esas cosas llevan ahí quince días, seguramente no pase nada porque se queden un día más. 😉

5 – Intenta ser eficiente. El primer día lo que más apetece es vaguear y hacer lo menos posible. ¡Bastante duro es ya tener que madrugar e ir a la oficina! Pero la sensación de volver a casa con el trabajo bien hecho y la tarea terminada es mucho más gratificante que haberlo pospuesto y pensar “¡Ufff!, no he avanzado nada, ¡mañana tengo muchísimo que hacer!”. Créeme, siempre es mejor volver a casa habiendo tachado algo importante de la lista de tareas.

6 – Queda con amigos. Puede que durante el invierno al salir de trabajar solo te apetezca llegar a casa y tirarte en el sofá. Pero es verano, hace buen tiempo, muchos de tus amigos seguro que están de vacaciones, tienen jornada reducida… o simplemente tienen las mismas pocas ganas de volver a la rutina que tú. Aprovecha para verlos y tomarte una cerveza con ellos. Si llegas a casa contento porque has pasado una buena tarde entre amigos, al acostarte pensarás menos en el día de trabajo que te espera al día siguiente.

Amigos

7 – Duerme bien. Si ir a trabajar ya es duro de por sí, tener que aguantar ocho horas muerto de sueño puede ser criminal. Intenta acostarte pronto y si te cuesta conciliar el sueño, toma alguna infusión relajante que te ayude a dormir. (Nota: Si te has ido de cañas con tus amigos tal y como se indica en el punto anterior y vuelves a casa con cuatro cervezas entre pecho y espalda, seguramente te haga menos falta la infusión 😉)

8 – Mantén alguna actividad “vacacional”. Pasar de golpe de estar todo el día dedicado al esparcimiento a tener que ir del trabajo a casa y de casa al trabajo, deprime a cualquiera. Intenta mantener alguna actividad que te guste, al final de la jornada laboral para que los días no se te hagan tan monótonos. Vete a la piscina si tu horario te lo permite, a dar una vuelta en bici al atardecer, al cine, a ese restaurante nuevo… Cualquier cosa que no te haga sentir que tu vida es todos los días igual.

9 – Organiza una escapada. Saber que quedan 3 meses para volver a irte a algún sitio, te puede quitar las ganas de vivir. Organiza una escapada rápida para esos primeros fines de semana de vuelta a la rutina. La semana se te hará más llevadera si no te ves tan abocado a la monotonía. No hace falta que sea un gran, plan ni que tengas que irte muy lejos. Seguro que cerca de tu ciudad hay algún rincón precioso que no conocías, a menos de una hora en coche, al que merece la pena ir a pasar un día.

Por último, si todo esto falla, hay una medida más drástica pero totalmente eficaz, que te ayudará a afrontar la vuelta al trabajo con mucho mejor humor. El truco es ir a pasar dos días a casa de tu suegra, de esa prima pedante a la que odias, o de la amiga que tiene cinco hijos y tres perros.

Por Treintay.com

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