Lady Gaga

La reina del pop, con permiso de Madonna, ha visto peligrar su trono en los últimos tiempos. Trabajos fallidos, estilismos imposibles y problemas con las drogas hacían presagiar el fin del fenómeno Gaga. Amada y odiada a partes iguales, la neoyorquina supo resurgir de sus cenizas y hacer de la moderación y el talento que siempre la caracterizó sus argumentos para callar bocas.

Una historia que empieza hoy

El año acaba de empezar, y ella no para de arrasar. Lo hizo en los Globos de Oro al recoger su primera estatuilla como actriz, en los Óscar con una performance para los anales, en la Super Bowl a lo barras y estrellas, y en los Grammy con su polémico tributo a David Bowie. Todo ello, unido a su experiencia en la pasarela de la mano de Marc Jacobs, y el inminente lanzamiento de su próximo disco hace presagiar que Lady Gaga ha vuelto… ¡si es que se había ido! Y eso que a muchos les costará reconocerla en la alfombra roja, donde solo los tatuajes que asoman bajo sus looks de princesa nos dicen que el bello animal sigue suelto…
Conoce a Brandon Maxwell

Un disco de jazz con Tony Bennet (Cheek by cheek, 2014), su nueva faceta como actriz (American Horror Story, 2015) y la llegada de un nuevo estilista y diseñador a su vida, Brandon Maxwell, parecen delinear el fin de una era. Vestida con un ‘común’ Azzedine Alaïa –solo los guantes rojos delataban el antes ‘toque Gaga’– llegó a los Óscar 2015 para rendir homenaje a Sonrisas y Lágrimas. Toda una declaración de intenciones. Un Tom Ford en los British Fa

shion Awards y atuendos de calle firmados por Ferragamo o Balenciaga locorroboran.

Fashion GagLady Gaga Oscarsa

“El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos”, dijo Salvador Dalí. Y eso hizo ella, con bigote del genio catalán incluido. Pero esa fue solo una de sus múltiples extravagancias. Nada comparable con los vestidos de Yeti, árbol de Navidad o Estatua de la Libertad con los que solía deleitarnos. O las actuaciones inspiradas en cuadros o fotos del artista español. Con un equipo creativo propio –Haus of Gaga– basado en The Factory de Andy Warhol y un gran interés por el arte, la estética ha sido casi tan importante para la cantante como la música. Musa de diseñadores y asistente fiel en las front rows de las pasarelas, su relación con esta industria es idílica.

Damn it 2013!

Y llegamos a su annus horribilis. Una lesión de cadera ponía punto y final en febrero de 2013 a la gira Born this way, y su consecuente entrada en quirófano le producía un parón profesional de meses. Entretanto, un tal Justin Bieber aparecía en escena, y el descenso de Gaga a la segunda posición del ranking de seguidores en la red social del pajarito era un hecho. ¿Qué más podía pasar? ¿Que sacase nuevo disco y fuese un fail? Pasó, y se llamó Artpop. Para rematar el año, la cantante confesó haber sido adicta a la marihuana.

Little Monsters

Entre tantos altos y bajos, hay algo que siempre ha permanecido invariable: el amor de sus fans. Tanto como para ponerles un nombre, los Little Monsters. Y es que, según ha confesado ella misma en alguna ocasión, su máxima inspiración, el gurú espiritual spi Deepak Chopra, siempre le ha recordado que ha de vivir al servicio de sus seguidores . Para Gaga, sus fans son su bien más preciados Ellos la situaron en el olímpo de Twitter durante dos años (2010-2012),  y para ellos creó una red social propia. Se define a sí misma como la madre de todos, la Mother Monster. Varios tatuajes de los más de 18 que adornan su cuerpo así lo constatan.

Fighting Gaga

En el punto álgido de su carrera (2010), se presentó de esta guisa en los Premios MTV. Escoltada por cuatro miembros de las Fuerzas Armadas, era imposible que pasara desapercibida. Tampoco lo que pretendía. “Si no defendemos lo que creemos y no peleamos por nuestros derechos, muy pronto vamos a tener tantos derechos como la carne en nuestros propios huesos”, explicó la cantante. Amén. Gaga utiliza su proyección mediática en defensa de diversas causas, una de ellas, la protección de la juventud en temas muy sensibles para la cantante como el acoso escolar. En 2012 creó la Born to be Foundation con este fin.

The Fame Monster

¿Recuerdas la primera vez que viste a Lady Gaga? Probablemente llevaba el lazo hecho de pelo con el que presentó en enero de 2009 su primer disco, The Fame, un título muy apropiado para alguien obsesionado con alcanzar la fama desde joven. Dos de sus temas más icónicos, Just Dance y Poker Face, la llevaron directa al estrellato. Comenzaba así una gira mundial en la que pronto se toparía con el lado oscuro. De él daría testimonio meses después, en el EP The Fame monster. Ocho canciones que relataban ocho miedos a los que se había enfrentado, entre ellos la muerte o el sexo.

The original Stefani Germanotta

En marzo Lady Gaga cumplió 30 años en el culmen de su  carrera. En estos últimos ocho años ha acumulado excesos, éxitos y críticas, muchas veces juzgada como un mero personaje escondido tras kilos de maquillaje y atrezo. Por eso este recorrido solo podía acabar de una forma: con el sueño de una joven universitaria de 18 años llamada Stefani Germanotta, que a golpe de piano intentaba abrirse camino en el mundo de la música tocando en bares de Nueva York. Ya entonces no pasaba desapercibida, pues era la protagonista de un grupo de Facebook llamado “Stefani Germanotta, nunca serás famosa”. No solo lo fue, demostrando de paso que la envidia es atemporal, sino que el futuro se abre ante ella más brillante que nunca.

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