Los pies descalzos de Laura de Manuela Pérez

Un gran cuadro que muestra unos pies descalzos andando sobre el agua te da la bienvenida al Room Mate Laura. Podemos ver de inmediato que el diseñador, Tomás Alía, quiere presentarnos una gran historia, justo después de escuchar las campanas del Convento de Las Descalzas Reales a la izquierda en la plaza con el mismo nombre.

La pregunta del millón es quién es la misteriosa mujer que nos observa con mirada penetrante. Es Juana de Austria, Reina entre España y 1554 a 1559; su presencia puede sentirse en cada esquina de ambos edificios tras visitar el convento, formado por donaciones (entre las que se incluyen el edificio, dinero, obras de arte y objetos cotidianos) que realizó ella misma para dar forma a su visión, de cuya finalización fue testigo desde el más allá. El edificio, que en su día fue un palacio, posteriormente se convertiría en un convento dedicado a Nuestra Señora del Consuelo. Ha alojado a una comunidad de Clarisas, popularmente conocidas como Descalzas Reales o Monjas Descalzas Reales desde 1559. Este nombre viene de las sencillas sandalias que las Clarisas llevaban durante todo el año y por el hecho de que el convento fuera una fundación real.

La reina Juana tomaría la decisión por motivos sentimentales. Ella nació allí en 1535 y las obras para adaptarlo a su nueva función como convento comenzaron en 1556, estando aún incompleto cuando llegó la primera comunidad de monjas al Convento en 1559.

Juana murió prematuramente en septiembre de 1573 y no pudo ver el complejo terminado.

Las puertas del Convento permanecieron cerradas al público durante siglos. En 1960, tras una autorización papal para suspender las normas de clausura en determinados momentos del día, las áreas principales se abrieron al público.

Muchos de nuestros huéspedes preguntan sobre la vida actual en el Convento. Actualmente viven 20 monjas de clausura en el Convento con edades de entre 20 años la más joven y 86 la mayor. La visita guiada al Convento merece la pena.

El edificio de la casa de Laura sorprende ya desde la entrada principal: el llamativo color rojo y el gran espejo de pared serán la primera fotografía que tomes durante el check-in. La estructura tradicional de algunos edificios de Madrid llamada “corrala”, junto con su techo alto, es tan solo uno de los aspectos que hacen a Laura tan diferente…

 

 

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